miércoles, 10 de junio de 2026

CUENTACUENTOS DÍA DEL LIBRO

     Para la celebración del Día del libro, los chicos y chicas de 5 y 6º, por grupo, elaboraron, crearon y prepararon cinco cuentacuentos, para luego contárselos al alumnado del Colegio.

Aquí os los dejamos:


LA DESAPARICIÓN DE ZULITO

    Una noche, en la biblioteca del colegio de Boñar, mientras dormían Zulito y Donny, entró alguien por la ventana. Donny se escondió y sintió miedo al ver que un desconocido se había colado por la ventana. Allí, escondida detrás de una estantería, se quedó dormida.

    Al día siguiente, cuando se despertó, Donny vio que no estaba Zulito y entonces lo buscó por toda la biblioteca. Al no encontrarlo llamó a la bibliotecaria Ana.

    Ana la vio muy asustada y le preguntó qué le pasaba. Donny le dijo que Zulito había desaparecido. Ana le sugirió que fuera a ver si se lo habían llevado al colegio de San Tirso en la Vecilla.

    Mientras Ana hablaba con Álvaro, el director, Donny entró a la biblioteca y vio a la mascota de ese colegio que se llamaba Tortita que estaba con Zulito. Donny le dijo que por qué se había llevado a Zulito y Tortita le dijo que se sentía muy sola. Donny le dijo que no tenía por qué sentirse sola, y le contó mil maneras de divertirse: leer libros, dibujar, cantar... Donny y Ana le tejieron un peluche con forma de Zulito y le regalaron unos libros de la biblioteca de Valles. Tortita se lo agradeció con su libro favorito de postres. Cuando volvieron al colegio de Boñar los niños se alegraron mucho al verlos.

    Así Donny aprendió que tiene que vencer sus miedos.

 Escrito por David, Jimena, Celia y Leo

Emoción: el miedo

Donny y la varita mágicaágica

Érase una vez un joven pastelero que estaba cansado de hacer siempre las mismas rosquillas y decidió hacer una nueva, diferente, especial... Cuando acabó de hacerla se le cayó en unos libros y la rosquilla cobró vida. El chico se asustó y se cayó al suelo. 

La rosquilla empezó a hablar y a saltar tirándolo todo: los huevos, la harina, el azúcar…Le empezaron a crecer orejas, los ojos, la boca y los libros se le pegaron a ella. Al cabo de un rato, cuando el cocinero se confió más en ella, decidió llamarla Donny. El cocinero decidió llevársela a casa. 

Al día siguiente Donny desapareció. El cocinero la empezó a buscar por todas partes y pensó en unos niños que robaban la comida de las casas del pueblo. Miró las cámaras y vio que habían robado a Donny. Fue a buscarla a todas las casas, pero no la encontró. Vio algo rosa en un arbusto, era Donny que se había caído del coche de los ladronzuelos. En un arbusto vieron algo como un palo que brillaba. Se lo llevaron a casa y la dejaron en la mesa.  

Cuando se fueron a dormir la varita se cayó de la mesa y lanzó un rayo. Con el impacto del rayo rompió la pared y vino la policía que se quería llevar a Donny. Donny se escapó, la policía la estaba siguiendo, pero Donny era más rápida y le perdieron el rastro. Donny, más lista que nunca, se llevó la varita, y caminando por las calles encontró un delincuente robando el banco. Donny, con la varita, le lanzó un hechizo y desapareció el ladrón para siempre. El director del banco le dio las gracias y le dio de recompensa mucho dinero. Donny volvió a casa y le entregó el dinero a su amigo el pastelero para que arreglara la pared. Volvieron los niños por la noche, intentaron coger la varita, pero Donny se despertó y fue a despertar a su amigo. El pastelero cogió su sartén de confianza y les pegó un sartenazo. Los niños se desmayaron y Donny llamó a la policía. 

Donny era tan reconocida que hizo muchos amigos. Fueron al parque. Donny estaba muy contenta y le regaló la varita a su amigo Zulito.

 Escrito por Carolina, Jorge, Alicia y Pablo.

Emoción: alegría


La misteriosa desaparición de los libros.

    Érase una vez en la biblioteca del CEIP de Valles una noche del mes de abril. Esa noche, Donny estaba leyendo, y al cabo de unas horas se fue a dormir. 

    Al día siguiente, cuando se despertó se sorprendió al ver toda su biblioteca vacía. Entonces, Donny, muy preocupada, llamó a sus amigos de quinto. Ellos acudieron a la biblioteca de inmediato y Donny les contó la situación. Rápidamente se pusieron a investigar el caso de los libros desaparecidos. 

    El detective Pablo entró en acción y vio a los tres sospechosos que eran Celia, Carolina y Mohamed. Pablo empezó por interrogar a Celia, que le dijo que fuera a ver al chef, que seguro que le daba alguna pista. Cuando llegó a la cocina, el chef David le dijo que fuera a ver a Jorge, el jefe de las cámaras de seguridad. Pablo llegó a la sala de seguridad con su testigo Donny y con ayuda de Jimena y María supieron quien había robado los libros. 

Todo apuntaba a que habían sido Mohamed y Adrián. No tardaron en pillarlos con las manos en la masa. Donny se quedó en shock y les preguntó por qué lo habían hecho. Ellos le explicaron que los necesitaban para convencer a otros niños y niñas de que fueran a la biblioteca. Donny les dijo que hacer algo tan feo como llevárselos sin permiso no habría sido necesario y con mucho gusto se los prestó.

Escrito por María, Adrián y Mohamed

Emoción: sorpresa

 

 UNA GRAN CANTANTE

Hoy es 8 de abril de 2026.

Yo me llamo Donny, y la semana que viene, tengo un concierto muy importante en Tokio (Japón). Estoy muy nerviosa y mañana tengo el vuelo. También estoy nerviosa porque tengo miedo a que se rían de mí.

Hoy es el vuelo, se me hizo eterno. Llegué a Japón y no encontraba el hotel. Me daba vergüenza preguntar a la gente y el móvil lo tenía sin batería. Tras horas buscando encontré el hotel y fui a comer.

Después estuve preparando el equipo de sonido y luces.

Ha pasado una semana, ya era el día del concierto, quedaban dos horas. Tenía vergüenza de que se rieran de mí mientras cantaba o que me saliera mal. Entonces, pensé en echarme atrás, pero recordé que tenía un peluche desde pequeña que me regaló mi abuela. Eso me dio ánimos. Me estaba arreglando para salir al concierto.

Una hora después cogí mi peluche decidido y salí a cantar. La gente me aplaudía. Desde entonces me apasioné por la música. Poco a poco desaparecía la vergüenza que tenía dentro.

Cuando llegué, le mande una carta a mi abuela para darle las gracias por el peluche que tanto me ayudó.

Tras eso fui mundialmente conocida por mis canciones con mucho ritmo.

Un día me presenté a un casting para una película muy importante: ¡Para hacer la voz de Hermione Grenger! Al final me cogieron. Me emocioné mucho ya que no tenía vergüenza. Gané varios Óscar, ya que contaba con el apoyo de mi abuela.

En el concierto más importante de mi carrera, me dieron la mala noticia de que mi abuela había fallecido. Yo me desanimé mucho, pero tuve el suficiente valor para salir a cantar y...¡Volví a triunfar!

Años después, me retiré del mundo de la música para poder pasar más tiempo con mi familia, y así acabó una carrera que no parecía que fuera a llegar muy lejos, y acabé siendo la cantante más reconocida de Europa.

 Escrito por: Daniela, Samuel, Antía y Aitor.
Emoción: vergüenza


Donny y la aventura de la clase perdida

Érase una vez una donuts  llamada Donny.

Donny estaba viajando y encontró Boñar, le gustó tanto que decidió matricularse en el colegio de Valles.

Así fue como llegamos a hoy, el primer día de clase de Donny.

Cuando Donny entró por primera vez, el colegio le pareció enorme.

Primero fue a hablar con la directora, Marta. Ella le dijo que investigase y eligiera el aula que más le gustara.

Donny empezó a mirar clases, pero se dio cuenta de que se había perdido, y dando vueltas llegó la clase de sexto. Allí se encontró a tres niños llamados: Clara, Manuela y Daniel, que se ofrecieron a ayudarla.

Primero Daniel propuso que fueran al pabellón porque a Donny le vendría bien hacer ejercicio. Allí conoció a Oscar, que le propuso probar algunos deportes, pero no le acababan de convencer, y se molestó mucho.

Manuela propuso ir a la sala de música a probar algunos instrumentos. Allí Elena le propuso probar a tocar el xilófono y a cantar alguna canción. A Donny no le convenció, y eso la frustró mucho.

Como eso no había funcionado, Clara propuso ir a la sala de ordenadores. Allí conoció a Luis, que le enseñó como funcionaban los ordenadores. Donny probó a jugar a algunos juegos y envió un correo electrónico, pero no le acababa de convencer. Donny se enfadó con ella misma porque no encontraba su lugar en el colegio.

Los cuatro amigos estaban muy decepcionados, sentían que habían fracasado. Entonces pasaron delante de la biblioteca y Donny propuso entrar. Donny estuvo mirando la biblioteca y le gustó mucho. Entonces apareció Ana, la bibliotecaria, y le ofreció un hogar en la biblioteca. Donny se hizo una caseta en la estantería utilizando libros.

Donny se sintió muy satisfecha por haber encontrado su sitio. Los lunes y los jueves en los recreos, los niños van a visitarla a la biblio, y Donny hizo muchos amigos.

Un año después Ana nombra a Donny la mascota oficial de la biblioteca, y Donny sintió que el colegio era su casa.

Escrito por: Clara, Manuela y Daniel

Emoción: satisfacción

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